El artículo 65.2 de la Ley General Tributaria (LGT) impide el fraccionamiento o aplazamiento de las deudas tributarias calificadas como crédito contra la masa en el marco del concurso del obligado tributario. Esta prohibición se materializó en la Instrucción 6/2013 del Departamento de Recaudación, sobre gestión de aplazamientos y fraccionamientos de pago en materia de retenciones e ingresos a cuenta y de deudores en situación de concurso de acreedores.

La Agencia Tributaria ha publicado recientemente la instrucción 1/2017 que modifica el tratamiento de esta cuestión tras cesar los efectos del concurso como consecuencia de la aprobación de un convenio de acreedores.

Por aplicación de lo dispuesto en esta Instrucción, se inadmitirán las solicitudes de aplazamiento o fraccionamiento de deudas devengadas en el plazo que transcurre desde la fecha del auto de declaración de concurso hasta la de eficacia del convenio, con independencia de la fecha en que se hayan presentado. Según la AEAT, las deudas devengadas en el referido periodo tienen la consideración de créditos contra la masa por aplicación del artículo 84.2 de la LC y, por ello, de acuerdo con el artículo 65.2 de la LGT que impide su fraccionamiento o aplazamiento.

Por el contrario, las deudas devengadas con posterioridad a la fecha de eficacia del convenio – y, por ello, fecha en que cesan los efectos del concurso – pasan a ser aplazables en los mismos términos y con sometimiento a los mismos requisitos que cualquier otra deuda.

La instrucción a la que nos referimos aclara también las consecuencias de la apertura de la fase de liquidación como consecuencia del incumplimiento del convenio de acreedores. La AEAT razona que, en tal circunstancia, las deudas tributarias devengadas con posterioridad a la fecha del auto de declaración del concurso pasan a tener la naturaleza de créditos contra la masa, inmediatamente exigibles y, en cuanto tales, afectados por lo previsto en el artículo 65 de la LGT, por lo que no procede su aplazamiento ni fraccionamiento.

También se aclara, en una suerte de “régimen transitorio” el tratamiento que debe darse a los aplazamientos o fraccionamientos que se hayan concedido en el periodo que transcurre desde la aprobación del convenio hasta la apertura de la liquidación. La AEAT considera que unos y otros deberán dejarse sin efecto, por adquirir de forma sobrevenida la condición de inaplazables, por aplicación de lo prevenido en el artículo 103.2 de la LGT. De esta forma, la apertura de la liquidación opera como una condición resolutoria del aplazamiento o fraccionamiento.